XIV DALAI LAMA: "TODOS SOMOS IGUALES"
 
XIV DALAI LAMA: "TODOS SOMOS IGUALES"
"Tíbet es geográfica, racial y culturalmente diferente a China. Históricamente siempre ha sido un país independiente".
Algo que no percibieron los chinos de Tibet.
Tenzin Gyatso, XIV Dalai Lama de Tibet
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XIV DALAI LAMA: "TODOS SOMOS IGUALES"

Por Waldemar Verdugo Fuentes.
He estado con Tenzin Gyatso, el depuesto XIV Dalai Lama en su lamasterio próximo a Dharamasala, India, lugar donde los tibetanos, luego de ser invadido su territorio por China, han logrado preservar parte de su ancestral sabiduría.
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Comienza hablando el XIII Dalai Lama:
-En 1950 cuando las fuerzas armadas de China comunista invadieron Tíbet y ocuparon la parte este del país, mi pueblo y yo nos encontramos sin esperanza y sin ayuda. Apelamos a varias de las naciones líderes del mundo y a la Organización de las Naciones Unidas para que interviniesen, por nuestra causa, pero nuestra solicitud fue rechazada. Enviamos una delegación a Pekín con la esperanza de llegar a un acuerdo honorable, pero éste fue cohechado bajo amenaza de quitarnos nuestra soberanía. Siguiendo la política de no-violencia, desde un principio me opuse enérgicamente a una acción armada para recobrar nuestra libertad; sin embargo, la opresión ejercida por los invasores resultó intolerable y mi pueblo se levantó en armas, lo que culminó en mi obligada salida del país y en la actual situación que vive mi gente.
"A pesar de los atroces crímenes de que hemos sido víctimas, debo decir que los tibetanos no albergamos en nuestro corazón ningún sentimiento de odio hacia el grandioso pueblo chino. Pienso que uno de los peligros actuales es culpar a las naciones por las culpas de los individuos. Por eso no debemos buscar venganza, sino reflexionar. Nuestro único deseo es vivir en paz y en cordial amistad con todos nuestros vecinos, incluyendo a los chinos; es por eso que apelamos a las mujeres y hombres de todo el mundo conscientes del valor de la tolerancia y la bondad.
-El Partido Comunista de China le ha solicitado en varias ocasiones que regrese a Tíbet, ¿cuál es su posición al respecto?
-Desde 1963 han tratado de persuadirme de regresar a Tibet, y últimamente han intensificado esta invitación. Por supuesto que el problema de Tíbet es algo susceptible para su política actual; debido a eso están tratando de encontrar algunas soluciones simples al respecto. Si la situación en Tíbet fuese realmente buena, no sería necesario para los chinos tener que llamar a los tibetanos a que regresáramos a casa. Nacimos en Tíbet y, por lógica, nos gusta la tierra tibetana, nuestra forma de vivir y Tíbet como país. Nos encantaría regresar. Pero la causa de Tíbet es la causa de seis millones de pesonas que deben decidir su propio destino. Hasta que no sean satisfechas nuestras demandas, la lucha silenciosa que mantenemos continuará.
-¿En qué se diferencia el enfoque de los tibetanos en exilio y los tibetanos dentro de Tíbet, especialmente después del adoctrinamiento a que éstos han estado expuestos en las últimas décadas?
-Esto implica diferentes aspectos. Las bases de la lucha tibetana son por la libertad y la felicidad. En repetidas ocasiones he expresado que la naturaleza de nuestra causa no es anticomunista, antireformista o antichina. Tampoco se trata de que las personas que estamos en exilio podamos regresar a Tíbet.Fundamentalmente estamos luchando por nuestros propios derechos y el bienestar de seis millones de tibetanos.
"Tarde o temprano tendrán que aceptar nuestras demandas; y estoy seguro de una cosa: los chinos se darán cuenta de que les será sumamente difícil mantener su control indefinidamente sobre Tíbet. Actualmente se encuentran muy descontrolados e insultados al darse cuenta de la oposición que encuentran entre los jóvenes tibetanos, quienes han sido educados por ellos mismos, y que -si embargo- no han logrado producir un solo líder notable. De cualquier forma, la verdad acerca de Tíbet se está haciendo pública, aunque esto está sucediendo lentamente comparado con la urgencia de nuestra situación.
-¿Cuál es la verdadera posición de Tíbet ante la Organización de las Naciones Unidas, sobre todo ahora que China forma parte de los "cinco grandes" que constituyen el Consejo de Seguridad, y que, al final de cuentas, son los que deciden el destino de los pueblos de la Tierra?
-Tíbet es geográfica, racial y culturalmente diferente a China. Históricamente siempre ha sido un país independiente. El simple hecho de que ahora se le considere como "parte de China" es una indicación clara de su estado independiente en el pasado. La tragedia de Tíbet es la de toda una raza, un pueblo que se opone firmemente a la dominación extranjera y que ha sido subyugado. Cuando los tibetanos tratamos de decirle al mundo durante la década del sesenta que las condiciones de vida en Tíbet eran deplorables, el mundo en su mayoría decidió considerar este llamado como "propaganda de refugiados", y aceptar la versión de Pekín como una auténtica transformación comunista.
"Durante la década del setenta y habiendo suficientes evidencias para apoyar las demandas previas de los refugiados, el mundo nuevamente se dirigió a Pekín para una explicación oficial. Debido a esto, nuestro caso fue expuesto ante la ONU en un primer intento durante la Asamblea General de 1959 que determinó finalmente hacer un llamado para "respetar los derechos humanos fundamentales de la gente de Tíbet, gente con distinguida vida cultural y religiosa". Sin embargo, han pasado tantos años y continuamos igual o peor. Resulta monstruoso pensar que el carácter de la ONU es sólo un espectáculo para gente sentimental y que ninguna nación-miembro está dispuesta o preparada para apoyar sus principios. Porque apoyar la causa de Tíbet es solamente una confirmación del carácter de la ONU".
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